AGNI PRAM – REPIRACIÓN DE FUEGO

Es uno de los pranayamas (prana: fuerza vital, ayam:expansión) que usamos en kundalini yoga.

Es una respiración que interesa dominar ya que aparece en numerosas kriyas y son numerosos sus beneficios.

La respiración de fuego es rápida, rítmica y continua, la inhalación y la exhalación son de la misma duración.

Se práctica siempre por la nariz, al menos que se indique lo contrario.

En la exhalación expulsamos poderosamente el aire por la nariz tirando del punto de ombligo y el plexo solar hacia la columna, al relajar los músculos abdominales y extenderse el diafragma, la inhalación se hace sin esfuerzo.

El pecho permanece relajado y elevado.

Debemos realizar esta respiración de manera lenta y consciente hasta que tengamos total dominio de la misma, así evitaremos entrar en una respiración paradójica (tiras del punto de ombligo al inhalar en lugar de al exhalar) o hiperventilación al no estar compensada la duración de la inhalación y exhalación.

Si durante su práctica notas mareos, rigidez u hormigueo de manos, detén tu práctica y pasa a respiración lenta y profunda, sin duda no lo estás haciendo de manera correcta.

Beneficios de la respiración de fuego

  • Aumenta la capacidad pulmonar y la energía vital.

  • Libera depósitos y tóxinas.

  • Repara el equilibrio entre el sistema simpático y parasimpático.

  • Fortalece el punto del ombligo.

  • Estimula el sistema inmunológico.

  • Ajusta el campo electromagnético del aura.

  • Incrementa la resistencia física.

  • Alcaliniza la sangre facilitando así la fijación de los depósitos de calcio en los huesos.